Maletas y corazón listos para la cumbre

8 mayo, 2014

 Cotopaxi: un atardecerEste es un corto, pero necesario, post, pues el día de ayer en la reunión del Club de Andinismo de la PUCE, confirmaron de la salida para la cumbre del Taita Cotopaxi. De alguna manera, debo expresar y compartir mis emociones y, que mejor forma de hacerlo, que escribiendo.
Aunque llegué tarde a la reunión, no fue difícil enterarme de lo que estaban conversando y, justamente, era sobre la salida a esa anhelada cumbre, que es mi sueño desde hace algunos años. No pude evitar tener una mezcla de sentimientos – que entre nervios, alegría, miedo, orgullo y emoción, sé que mismo sentí; son esas sensaciones que sientes cuando vas a defender la tesis o cuando te enamoras, esas mariposas que no dejan de moverse y, en ocasiones, no te dejan dormir.
Ahora que estoy tan cerca de cumplir sueño, sólo quisiera cerrar los ojos y al abrirlos estar en la cima, sentir ese viento helado acariciar mi cara y ver el resto del mundo “sobre las nubes”.
¡Emocionadísima!

Espíritu de montañista (reflexión)

7 mayo, 2014

Después de poco tiempo de dedicarme a esto de la montaña, he conocido gente de muchos tipos de personalidades.
Por esto, en la práctica de la montaña, de escalada, y todo lo que implica, es increíble como se puede hacer amigos. Toda la gente es muuuuuuy buena onda y generosos; me atrevería a decir que el 99% son buenas personas.
Creo que tengo el espíritu de montañista y escaladora, más que por las ganas y el poco físico que tengo, por ese espíritu generoso y de compañerismo que me caracteriza. “Qué modesta” – entiéndase con ironía – podrían pensar quienes leen estas líneas, pero una vez adentro de este mundo se entiende el porque de esta “modestia.”
He encontrado gente muy amable y generosa, con mucha paciencia, siempre dispuesta a ayudar y enseñar a los que somos novatos, en ponernos nuevos retos y apoyarnos cuando parecemos débiles. Así es la gente de montaña y escalada, con un espíritu y don de gentes, que sólo puedes conocer a cierta altura y bajo ciertas circunstancias.

Casi lista para llegar a la cumbre

6 mayo, 2014

Aunque me estoy saltando gran parte del proceso hasta llegar al Coto, quiero compartir con ustedes mi experiencia de la práctica en hielo en el Cayambe, pues el Club me pidió que comparta con los demás compañeros, como fue mi experiencia en esa salida. A continuación comparto con ustedes una crónica pequeña sobre mi vivencia en el nevado Cayambe.

 

Llegué al Club de Andinismo de la PUCE (Pontificia Universidad Católica del Ecuador) casi por coincidencia, ya que tengo afición por la montaña desde hace mucho tiempo, pero nunca tuve la oportunidad de realizar actividad alguna en la Montaña.

El primer contacto con el Club fue muy agradable, me recibieron – junto con Andrés – con los brazos abiertos, me explicaron sobre el proyecto ” De la Cato al Coto” y, ya que llegar al Cotopaxi es uno de mis sueños, decidí probar como sería pertenecer a un club de andinismo, más si es de la universidad de la cual me gradué. Es así como empezó esta preparación para cumplir un sueño, que está pronto por llegar.

ImageDespués de varias salidas, un jueves – como todos – fuimos a la reunión del Club y ahí se propuso realizar una salida al Cayambe, en donde se realizaría la práctica en hielo, que es el último paso antes de hacer cumbre en el Cotopaxi. A esta salida nos apuntamos cerca de 20 personas, casi todos novatos, pero eso sí, con muchas ganas de cumplir metas y sueños. En la reunión ya se definió como nos dividiríamos en los autos (fuimos en autos particulares) y las carpas, así como también nos explicaron todo el equipo que era necesario para esta actividad, la comida que debíamos llevar y lo que íbamos a hacer. Había una “sorpresita” para esta salida, para aquellos que se sentían preparados después de la práctica en hielo, se intentaría hacer cumbre en el Cayambe, por lo que acamparíamos por tres días.

El día anterior a la salida, preparamos las maletas con todo lo necesario y para mí era una maleta enorme y pesada. Yo tengo la suerte de que Andrés, mi compañero de viaje, vida y aventura, ya tiene experiencia en montaña, así que él decidió ayudarme con un poco (en realidad con muuuuuucho peso) . Era la primera vez que iba a cargar una mochila casi casi de mi tamaño (porque yo soy pequeña), así que Andrés me enseñó hasta como ponérmela, pues todo en la montaña tiene una razón de ser.

Ya el día de la salida, con el grupo completo, nos reunimos temprano en la PUCE, nos acomodamos en los autos y partimos para el nevado Cayambe. Después de un viaje de un poco más de dos horas, primero por carretera y después por un camino rocoso (por lo que es necesario un auto 4×4), llegamos al refugio “Ruales-Oleas-Berge”, que está a 4700 msnm (metros sobre el nivel del mar). Desde ahí, con las “mochilotas” bien acomodadas en la espalda y con las botas de alta montaña (también nuevas para mi y mis pies), iniciamos nuestra aventura, subiendo por un camino de piedras, en el que tuve que ayudarme con las manos para no perder el equilibrio, hasta acostumbrarme a caminar con ese peso en la espalda y con las botas.

Tras aproximadamente una hora de caminata, logramos llegar al lugar en donde acampamos, que está a unos 4900 msnm. Ahí dejamos listas las carpas, comimos algo y emprendimos caminata hacía la nieve, en donde estaría toda la acción.

Con un excelente clima y con las botas de alta montaña, Manolo (el encargado de la salida) nos enseñó a caminar por la nieve. Luego, cuando nos pusimos los crampones, momento en el cual todo cambió, desde la manera de como colocárselos hasta la manera de caminar con ellos. En unas cuantas horas, Manolo – en compañía de Evita y Carlitos – nos enseñaron varias técnicas de alta montaña: a ponerse los crampones, a caminar con crampones según la pendiente, a usar la piqueta (o piolet), a pasar por una grieta, a bajar por la nieve con crampones, qué hacer en caso de un resbalón entre otras cosillas más.

CayambePasadas las horas, nos acompañó un hermoso atardecer y cuando empezó a oscurecer, debíamos volver al campamento, porque además ya se sentía un poco más de frío. Cuando llegamos al campamento, divisamos un cielo espectacular – lleno de estrellas y constelaciones – ante el cual todos nos quedamos completamente pasmados. A la noche, tuvimos un momento muy chévere entre los compañeros de la salida, compartimos comida y experiencias y, como al día siguiente debíamos levantarnos a las 7am, nos fuimos a dormir temprano.

Durante toda la noche y madrugada, se escuchó al viento rugir, había un viento fortísimo que golpeaba las carpas. La dormida fue extraña, pues era la primera vez que yo dormía a esa altura; me despertaba toda la noche, a lo cual Andrés me decía que es normal, porque tu cuerpo se adapta paulatinamente a dormir a la altura. Al final de cuentas, rara y todo, fue una noche increíble.

A la mañana siguiente cuando nos despertamos a eso de las 7am, nos percatamos de que el viento seguía igual de fuerte que durante la noche, así que estuvimos un momento más dentro de la carpa; yo decidí dormir un rato más y fue el sueño más rico que tuve durante toda la salida, dormí riquísimo. Un poquito más tarde, vimos un cóndor muy cerca, gracias al aviso de Evita.

Ya que el viento no paraba, la decisión de quienes estaban a cargo de la salida fue regresar, así que nos quedamos con las ganas de una nueva práctica en hielo y de intentar llegar a la cumbre del Cayambe. De cualquier manera, ahora que ya conocemos lo mínimo sobre las técnicas en hielo, al parecer los novatos ya estamos listos para cumplir nuestro sueño, irnos De la Cato al Coto.

Welcome back to myself!

24 abril, 2014

20140424-172739.jpgQuiero darme la bienvenida, a mi y mi persona, de vuelta a este mundo ‘bloguero’.
Aunque no soy periodista, estoy muy cerca de este mundo, pues soy comunicadora corporativa (organizacional o como lo quieran llamar) y he decidido volver, para compartir mis nuevas experiencias “montañezcas” con todos, así que a continuación les voy a dar un resumen de lo que serán mis próximas entradas, desde el primer momento que puse el pie en la montaña.
Todo empieza con una romántica historia (si romántica no aventurera), pues conocí a quien hoy es mi compañero de vida, entrenador y guía (en ese orden y desde el principio). Gracias a él, por fin logré adentrarme en los deportes de aventura (a medida de lo posible, esto en gran parte por la conciencia que me da la edad).
Poco a poco he iniciado con acampadas con “panas”, caminatas en las montaña (treking), paseos de 4×4, escalada deportiva y bici (creo que no me falta nada). Ahora estoy en busca de un sueño, iniciar en la alta montaña con la cumbre del Taita Cotopaxi, mi obsesión y sueño desde años atrás. He trabajado duro en busca de esta meta y, aunque todavía no la consigo, justamente la idea de este blog es compartir con ustedes mis dichas y desdichas en el montañismo y los deportes de aventura, vistos desde los ojos “miedosos” y “conscientes” de una mujer de edad adulta, quien les escribe, yo.
Es así que en la siguiente edición de esta nueva crónica de montaña les voy a compartir sobre mi primera salida con un experto en el tema de campismo, montaña y demás temas relacionados; una persona equipada hasta los dientes y por dos. Si señoras y señores, todo el equipo tiene duplicado, por si acaso, porque en la montaña nunca se sabe.
Espero disfruten esta aventura tanto como yo lo he hecho hasta el momento y, de pasito, puedan aprender algo nuevo o animarse a conocer nuevos lugares.

 

Un domingo de bici en Quito

17 febrero, 2012

Quito es una ciudad llena diversión. Cualquier día, a cualquier hora, hay atracciones o actividades para todos los gustos, en Quito o muy cerca de la ciudad.

En un día normal de fin de semana, cuando el sol no sea un enemigo y decida acompañarme, pero solo muy temprano o muy tarde, es el momento perfecto para poner a mi bicicleta a rodar. Los lugares a los que me puede llevar son muchísimos, pero entre mis preferidos, está el Centro Histórico de Quito.

Por ejemplo un domingo cualquiera, es solo cuestión de tomar rumbo hacia uno de los lugares íconos de Quito y, por supuesto, de Ecuador, el Centro Histórico, que también ha sido reconocido por la UNESCO como el Primer Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Si entro al “Centro” –así “a secas” es para nosotros los quiteños- desde el norte de la ciudad, por el famoso Ciclopaseo de los domingos, empezaré mi paseo admirando desde lejos la majestuosidad de la Basílica, una imponente iglesia de estilo neo-gótico, que tiene su particular historia como cada una de las iglesias de la ciudad. Siguiendo mi recorrido, adentrándome a la selva de cemento, pero regresando en la historia, puedo visitar varias iglesias y cada una de ellas con su característica, que la diferencia de la anterior o de la siguiente. Después de pasar por algunos monumentos, iglesias, parques, llego hasta la “Plaza Grande”, que está rodeada por la Catedral de Quito, el palacio de Gobierno, el Palacio Arzobispal y el edificio del Municipio metropolitano de Quito, la mejor muestra de cuadricula romana con la representación de los poderes políticos y religiosos002E

Mi destino final es mi lugar favorito en Quito, la Iglesia y Plaza de San Francisco, que además será mi siguiente escala. Para entrar a la Iglesia y al Convento, primero debo atravesar la gran plaza que se antepone, en donde las palomas son los visitantes más comunes. Es indescriptible todo lo que se ve dentro de la iglesia o en el museo del Convento; aquí se muestra toda la majestuosidad del arte colonial de la Escuela Quiteña, es una gran muestra de arte y de las habilidades de los ecuatorianos.

Saliendo de la plaza, en la esquina suroccidental se encuentra el nuevo hotel de lujo de Metropolitan Touring, la espectacular e indescriptible Casa Gangotena, donde ya tuve el privilegio de pasar una noche. Toda la decoración, de los salones, los bares, el restaurant, la entrada, las habitaciones, son simplemente una muestra de magnificencia, que combinan a la perfección con la restaurada mansión colonial y sus alrededores. Para percibir el hotel, es necesario visitarlo, porque las palabras faltan para describirlo.

Después de esta rápida visita, ya es casi medio día, así que debo emprender el viaje de regreso a mi casa, pues me espera un largo recorrido hasta el extremo norte del Ciclopaseo.

Carpe diem… Memento mori

16 febrero, 2010

Después de tanto tiempo de ver la película Memento de Christopher Nolan y también de verla tantas veces, de estudiar el estilo de Nolan, de analizarlo y llegar a ser una de sus fans más asiduas, he decidido llegar un poco más allá, por lo que, entre otras cosas, consulté el significado de la palabra latina memento, que quiere decir acuérdate.

De esta manera, llegué a muchos sitios web, leí algunos libros, pues me mataba la curiosidad y lo más chévere es que encontré que la palabra memento es parte de una frase, una de mis favoritas de la que había conocido solo la mitad.

“Carpe diem. Memento mori” es la frase de la cual estoy hablando, cuyo significado la hace tan atractiva, pues quiere decir vive el momento, recuerda que eres mortal. Esto me ha enseñado a vivir cada momento como el último, a hacer las cosas de la mejor manera y ¿porqué? pues porque hay que disfrutar la  vida, vivirla, aprovecharla, hacer lo que te gusta, hacer las cosas cada vez mejor, VIVIR…

Ahora la interrogante es porque relacioné con la película, porque menciono al film de Nolan desde el principio… Antes de conocer el significado completo de esta palabra y de la frase de la cual forma parte, pensaba que los tatuajes eran parte primordial de la relación con la palabara memento, pero ahora me doy cuenta que, posiblemente, lo que Nolan quería decirnos es que aprovechemos cada momento, que el pasado queda atrás, muchas veces se olvida aunque encontremos la manera de recordarlo.

Y así, después de tantos años, quizás muchos hayan llegado a esta conclusión antes que yo, pero ahora que yo descubrí esto =) me doy cuenta que soy más fan de Nolan que nunca.

Quito, Patrimonio Cultural de la Humanidad

8 septiembre, 2009

Quito a las 6pm desde el Itchimbía

Quito a las 6pm desde el Itchimbía
31 años atrás, Quito fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, por lo que ahora los quiteños orgullosos de este título celebramos moderadamente cada 8 de septiembre este galardón.

 

Los criterios para que Quito sea la primera ciudad declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad se describen mejor en las siguientes palabras tomadas de la declaración: “Quito forma un ensamble sui generis armónico, donde las acciones del hombre y la naturaleza se han juntado para crear una obra única y trascendental en su categoría”.
Por esto, por otro sinnúmero de razones y porque amamos nuestra ciudad debemos cuidar Quito y sentirnos orgullosos de haber nacido y de vivir en ella.
 
¡Quito Quito, te quiero bonito!

Hello world!

8 septiembre, 2009

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